Este día estuvo lleno de nervios, incertidumbre como cuando entré por
primera vez al colegio, estaba a la expectativa de ¿Qué profesor me daría
clase?, ¿Qué amigos y compañeros tendría?, en fin.
La noche anterior no pude dormir, pensaba que me iba a coger la tarde,
que no iba a llegar a tiempo, que me iba a perder, que en vez de entrar a mi salón,
entraría a otro; fue un día lleno de sentimientos encontrados: por un lado sentía
alegría por iniciar mi vida como universitaria, pero por otro sentía miedo de
no encajar en el grupo. También sentía nostalgia porque ya mi vida no era como
estudiante de colegio, otro sentimiento era duda porque no sabía si mis compañeros
eran amables, o creídos, pero al final encontré personas agradables, amables y
sobretodo gentiles.
Los profes que me asignaron y pues los que apenas he conocido han sido
muy cordiales y amistosos conmigo, me he dado cuenta que con ellos podré adquirir
mucho conocimiento y en un futuro ser una gran profesional.
Al final del día me monté al circular, contenta porque al fin había comenzado
una nueva etapa de mi vida pero un poco cansada porque hace mucho tiempo que no
copiaba en una clase.
Ya por fin llegué a mi casa a adelantar trabajos y a descansar para
llegas con animo a mi segundo día en la u.
No hay comentarios:
Publicar un comentario